“Busqué en la sección de África y solo encontré veinte libros. Ninguno escrito por un africano”.
Esta fue la impresión de Wambura al visitar una famosa librería en el área de Chicago. Conocí a Wambura en el año 2000 en Inglaterra. Diez años después nos reencontramos pues ambas formamos parte de la Junta Directiva de MAI.
Pero la queja de Wambura bien podría ser la de muchos escritores latinoamericanos. “¿Importa quién cuenta las historias?”, preguntó Wambura a un grupo de amigos que están involucrados en publicaciones. “¿Importa quién las cuenta, cuándo las cuentan y por qué las cuentan?”
¿Su conclusión? Los africanos deben participar en compartir sus propias historias. ¿Y qué de nosotros? ¿Quién cuenta la historia de nuestros países, llámese México o Argentina, Chile o Perú, Bolivia o Ecuador, Costa Rica o Paraguay?
Quizá por este motivo Wambura ha decidido formar parte del equipo de MAI, porque MAI busca capacitar escritores locales para contar “sus” historias. ¿Nuestro deseo? Que en Latinoamérica se abran puertas para que los expertos de MAI nos capaciten, nos equipen, nos motiven a escribir nuestras historias, y que la sección de Latinoamérica en cualquier librería del mundo, esté escrita por latinoamericanos.






