TRES REGLAS DE ORO PARA ESCRITORES
Lee vorazmente
Los clásicos, la Biblia, el periódico, revistas, libros de texto, novelas. Si no lees, nunca podrás escribir.
Piensa visualmente
Visualiza a gente, lugares, cosas, eventos y aprende a transferir tus “visiones” al papel.
Escribe como hablas
Lee en voz alta lo que escribes. Si suena pomposo, rígido, o ajeno a ti, recorre tu escrito con un lápiz rojo hasta que suene natural y amistoso. Como eres tú.
El autor, Derek Wood, es editor de Inter Varsity Press, Reino Unido, y autor de una serie de crónicas de ficción acerca de la vida de una iglesia local: The Barnabas Factor, The Simon Peter file y The Jacob Portfolio, todos de IVP.
¿Tienes en mente o ya en papel la idea de un buen libro? ¿Un libro atractivo y útil para la gente? Hay un par de editoriales que están buscando publicar libros con base cristiana, libros cortos, y que ayuden a los lectores a resolver situaciones en la vida.
Amigos de un ministerio cristiano nos comparten esta nota:
libros) se basa en la relación existente entre el editor Max Perkins (Colin Firth, Cuento de Navidad) y el escritor Thomas Wolfe (Jude Law, Espías). Perkins estuvo trabajando como editor literario en Scribner durante un tiempo, periodo en el que no solo trabajó con Wolfe, sino también con otros autores como Hemingway o Fitzgerald. Por su parte, Wolfe fue uno de los novelistas más exitosos de la América del siglo XX, y consiguió su éxito tras publicar «Look Homeward» a la edad de 29 años.

Vargas Llosa dijo que debía ser un premio “para escritores y no para cantantes”; pero Sergio Ramírez mostró más apertura al afirmar que la decisión de la academia sueca sienta un precedente para que, en adelante, “las letras de las canciones que lo merezcan, empezarán a entrar en las antologías de poesía, como debe ser”. Estas líneas no son para entrar en la polémica de si Dylan merece el premio o no; pero sí les comento que toda la circunstancia me ha puesto a pensar en el gran valor que tienen las letras de las canciones. Creo que todos aquellos que trabajamos con palabras, y más aún desde una perspectiva cristiana, deberíamos prestar atención al tema. La cosa tiene que ver con nosotros también.
