Es difícil saber cuándo algo se ha terminado. Algunos invitados no saben cual es el momento más apropiado para irse de una fiesta. Algunas personas no saben cómo poner punto final a una relación. Y algunos escritores no saben cómo terminar un capítulo. El último ejemplo es, quizá, el más sorprendente.
¿Cómo se termina un capítulo? Para responder a esta pregunta, primero hay que determinar qué es un capítulo. Un capítulo es un paso adelante. Incluso si se trata de un flashback, el único propósito de un capítulo es avanzar en la trama o desvelar un componente importante de una (o varias) de las verdaderas naturalezas de los personajes. En cada capítulo, hay que proporcionar al lector una revelación que le impulse a seguir leyendo. Articular un capítulo es complicado porque se tiene que conseguir un resultado satisfactorio de manera independiente, a la vez que dependiente del resto de la historia. Sigue leyendo









