por Maureen Herrera
“A mí me gustaría…”, “yo sueño con…”, “cuando me retire…”. Todas son frases emitidas frecuentemente –con sinceridad, sin duda alguna- por la gente interesada en escribir. El problema es que el deseo no basta, hay que dar el paso siguiente… ¡sentarse a escribir!
Cuando el interesado decide ponerle nombre, apellido y plazo al sueño, llega el tema recurrente: “¿en qué momento saco el tiempo?” Supongo que no soy la excepción. Sin embargo, recientemente tuve una experiencia que me puso de frente con este tema, y exitosamente, además. Por esa razón, quisiera compartirla con ustedes, ya que imagino que somos de los mismos: esa pandilla de persistentes, testarudos, que exprimimos cada día el reloj para escurrir hasta el último minuto con el fin de poder escribir. Sigue leyendo →